La Diputación de Gipuzkoa ha aprobado la segunda fase del proyecto de bulevarización de la carretera N-I en Pasai Antxo y ha licitado las obras por un valor de 1,3 millones de euros.
El Consejo de Diputados ha dado esta semana luz verde a la ejecución de la obra, cuyo proyecto ha sido redactado por LKS Ingeniería y que contará con un plazo de seis meses a partir de la adjudicación de los trabajos. El proyecto pretende "rebajar notablemente el tráfico de la zona y mejorar la calidad de vida" de los vecinos de Pasai Antxo, según explicó ayer el portavoz de la Diputación, Eneko Goia.
Las actuaciones consistirán en reducir de tres a dos los carriles de la N-I en todo el tramo Buenavista-Molinao, instalar un bidegorri por el lado de las vías del tren que enlazará con el de Errenteria, adaptar plazas de aparcamiento en línea entre Buenavista y Eskalantegi y crear una rotonda en el alto que sustituirá a la actual intersección en T. La inversión total en el proyecto de bulevarización de la N-I en Pasaia asciende a 4,3 millones de euros, tal y como precisó la Diputación.
Por otra parte, la institución foral invertirá más de 800.000 euros en la construcción del nuevo centro de gestión de la red de carreteras de Gipuzkoa, que se ubicará en la nueva sede del Departamento de Infraestructuras Viarias, en Miramon (Donostia). El nuevo centro entrará en servicio a lo lago del año 2010 y operará en conexión con los centros de gestión ya activos en Zarautz (AP-8) y Ondartza (AP-1).
La nueva instalación se concentrará en el control de la seguridad en los túneles de carreteras como la N-121-A y la A-15, así como la de las carreteras actualmente en construcción que entrarán próximamente en servicio, como la autovía del Urumea, la G-632 entre Zumarraga y Urretxu o la variante oeste de Arrasate.